Ser o no Ser...
Voy a escribir en forma de comparación metafórica los acontecimientos de Luz que venimos a crear en este planeta llamado Tierra.
La llamada vida en la forma material y física será la cosecha. Los seres creadores, los sembradores. Los acontecimientos serán frutos, y el alma recolectora de cosechas es, además, semilla y diseñadora de ellas.
El siguiente relato comienza así…
Hoy me he levantado deseosa de arar en esta tierra fértil y, con amor, preparo mis semillas. Tengo ganas de trabajar y sembrar. Aunque he de esperar para contemplar la cosecha, hago el arado y siembro igualmente desde el amor que soy y traigo conmigo.
Sé que esta tierra es buena y, siembre lo que siembre, me dará una buena cosecha. Sus frutos están llenos de conocimientos y sabiduría para mí, pudiendo crear elementos nuevos cada vez que siembre. De ese modo, el fruto que recoja y comparta amablemente con quienes siembran igual que yo será de agrado para todos los sembradores, esperando que el fruto recolectado traiga mejores semillas para las futuras siembras.
Soy sembradora y semilla… semilla que siembro, semilla que da frutos. Escogeré semillas que he sembrado anteriormente y son de mi colección personal. Para tratarlas con amor antes de seguir sembrando junto a ellas, las semillas que traje conmigo para esta nueva temporada han comenzado a dar sus primeros frutos y estoy feliz por ello. Limpio impurezas de semillas para sembrar de nuevo, esta vez desde elementos llenos de amor por la siembra y la cosecha.
Este maravilloso planeta nos entrega la oportunidad de arar en sus tierras, mostrándonos que somos luz que ilumina junto a ella, con tonos y amplia gama de colores para cada estación y tiempo. Gracias a sus tonalidades, con mayor o menor intensidad lumínica, podemos crear vida en su interior. Cada gama elegida para iluminar esta Tierra es amada y respetada, esperando que cada temporada sea mejor que su antecesora. Todas ellas son aceptadas y amadas desde su Fuente de Luz Original.
Ilumina tu aprendizaje desde la Fuente y siembra buena cosecha para que todos/as recojamos mejores frutos, creando nuevos elementos…
Creando nuevos Elementos...
Desde que llegué, he buscado sembrar semillas lo más limpias de impurezas posibles. He tenido que enfrentarme a los Elementos y ser consciente de algunas limitaciones que traje al comenzar a sembrar. Montserrat tenía algunas impurezas que debían ser amadas y tratadas con más luz. Por ello hoy estoy contando esta historia. Utilizo la metáfora del campo como forma de comprender la creación del mundo de las realidades.
A menudo, no he sido muy paciente con la cosecha y siempre esperaba mejores frutos que la semilla que fue sembrada por mí, resultando en frustración hacia la tierra y el trabajo en ella. Sin embargo, hoy tomo un rumbo de arado diferente y siembro esta semilla llamada HistAlma. Siento que, a pesar del tiempo que tarde en dar frutos, seguiré arando con amor y trabajando la nueva Tierra que estamos comenzando a sembrar entre TODOS.
Os deseo de corazón un buen trabajo personal para vuestra mejor siembra posible. La tierra ya no es la misma y nuestras semillas deben ser actualizadas. A través de este nuevo abono, incorporado para sembrar mejor en Gaia, podremos obtener frutos más puros y de mayor rango lumínico.
Animo a despertar conciencias y amar cada aprendizaje desde la luz que ya sois. Ajustad frecuencias hasta que sean equilibradas y armónicas, alejando vuestro ser de polaridades o cualquier medio de separación. Pues somos creadores de historias diferentes… JUNTOS.
Y juntos comenzaremos a crear una nueva historia en esta Tierra que nos alienta a seguir sembrando en ella, desde la UNIDAD CON TODO.
El año 2022 trae consigo el que debemos ser conscientes de quiénes somos para poder crear mejores siembras, cambiando aquello que vibra desde la forma egoica y generando frecuencias más armonizadas desde nuestras almas. Estamos en un momento crucial para la transformación, donde cada acción y cada pensamiento pueden resonar en las generaciones futuras.
Esto no es una carrera, pero sería positivo comenzar a calentar…
Montserrat precalentó hace años y ahora está dispuesta a ayudar a quienes quieran comenzar en este camino de autoconocimiento.
El año 2022 ha tenido un significado especial para el alma que soy. Antes de adentrarme en este mundo como SER, dejé sembrada una semilla que debía darme su fruto cuando mi mente y mi corazón estuviesen alineados a mis 43 años de edad material.
Mi alma siente toda forma elemental y desea crear meditaciones con frecuencias llenas de sonidos armónicos. Tengo acceso a diferentes niveles frecuenciales, creando conexiones donde puedo transmitir al ser conectado al canal, formas de recibir la frecuencia vibratoria más acorde a la evolución personal y colectiva.
¿Te gustaría conocerla un poco más? Te espero en la 9ª parte…
