Desde hace años observo mis emociones, buscando comprender la frecuencia que emiten. He aprendido que pueden cambiar y armonizarse si las amo tal como son y escucho las historias que desean contarme. Somos creadores, y sentimos nuestras creaciones con mayor o menor intensidad según la luz que percibimos. Si sientes oscuridad, entra en el silencio y llénala de luz amando la manera en que se manifiesta.
No puedo decir qué hacer con las emociones que cada ser crea, ya que todas son aprendizajes únicos. Solo expreso mi caminar y mi experiencia personal. No tengo una ruta exacta que haga el viaje más fácil, simplemente siento y comparto lo que ha de ser amado por los creadores.
Los Aros
En una imagen que ya compartí, vemos una semilla compuesta por 6 círculos entrelazados, generando un séptimo núcleo en su interior. Cada aro añade mayor conocimiento y genera nuevas interacciones. Cada semilla puede florecer en su color original, entregando su esencia con amor.
Cada ser tiene su semilla inicial, y los colores de sus aros crean una paleta única. Conforme la flor se expande, nuestra percepción de la creación se amplía, y donde antes solo había aros, ahora vemos dimensiones. Cuanto más amor se percibe, más dimensiones podemos asimilar.
Una flor plenamente formada trae consigo armonización. Las formas geométricas que surgen de ella son los sólidos platónicos, herramientas perfectas para la meditación. Cada figura es equilibrada y refleja la perfección en su estructura.
Toda alma es parte de este fractal original, y como tal, es creadora de formas que nos permiten reconocernos en ella. El llamado evolutivo en esta etapa es amar toda creación para armonizarnos, primero a nivel individual y luego colectivamente.
El núcleo de toda forma y su fruto
Hoy soy más consciente del ser que soy que hace cinco años, cuando mi consciencia comenzó a expandirse. Recuerdo con asombro aquel primer mensaje que ayudó a mi mente a hacerse las preguntas necesarias. Voy a compartir ese acontecimiento, para comprender el fruto que puede nacer de una semilla iluminada.
Un día sentí una presión en mi cuerpo que me impidió moverme. Durante unos segundos, vi rostros acompañados de sensaciones. Cuando recuperé el control, supe que algo en mí había cambiado. Con el tiempo, esto cobró sentido, trayendo sincronicidades y conocimiento.
Ese día se plantó una semilla en mi consciencia, dando lugar a lo que hoy es ‘HistAlma’. La armonización de los elementos y formas fue el aprendizaje que me permitió crear este proyecto. Su propósito: reconectar con el Todo.
Meditar me permitió conocer la información que vibra en mí y amarla. Este viaje me ha llevado a lidiar con las tensiones de mis propias frecuencias, liberando la energía emocional que necesitaba ser amada.
Todo es información que oscila en ondas. Las partículas toman forma según el observador. Ya he recomendado documentales sobre física cuántica para entender mejor estos conceptos. Pero si tu mente aún no los asimila, no te preocupes. Tu alma lo comprende, porque ella es cuántica, igual que todo ser.
Con este post, concluyo esta historia por partes, que comenzó con una simple presentación de mi persona. Seguiré escribiendo lo que sienta que deba ser compartido, añadiendo conceptos y recursos que puedan ayudar en este camino.
Gracias por acompañarme hasta aquí.. 12 Partes… 1+2…. Volviendo al Origen.
Mi historia personal sigue evolucionado y me gustaría seguir compartiendo aquello que siento en ella. Ahora comienzo entregando servicio en esta nueva faceta profesional y por ello te animo a seguir leyendo… Nos vemos en el siguiente post.
